Sexualidad

El valor que requiere un orgasmo

March 17 2016
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“Anda cobarde, anda que yo se que puedes”. 

El único posible de los diálogos en momentos como estos ocurre internamente. 

Las pupilas se apoderan de los ojos hasta tornarlos demoniacos, la faringe se seca, el lagrimal carraspea y la lengua colgante no halla su camino de vuelta. Un ritual salvaje, casi animal. 

“Cobarde nena, no seas cobarde que al final se que lo quieres”. 

Los gritos silenciosos animan a seguir la faena mientras los muslos convulsionan y el pubis bailotea esquizofrénico. Los dientes se entierran en unos labios que ya no sienten. Al fin el aire se contiene ante el chillido de doloroso placer. Silencio.

“Es que hasta tener un orgasmo hay que tener su cuota de valor”.